La religión de los datos

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Resumen

Permanentemente estamos generando datos. Cada vez que entramos a una red social e interactuamos, generamos un contenido o cada vez que tenemos contacto con algún dispositivo conectado a internet estamos aportando a una gran masa de datos que se aloja en el mundo infinito de Internet. Hoy hablaremos sobre todo ese conjunto y cómo pueden cambiar completamente el mundo en un futuro muy cercano.

Transcripción

Permanentemente estamos generando datos. Cada vez que entramos a una red social e interactuamos o generamos un contenido o cada vez que tenemos contacto con algún dispositivo conectado a internet estamos aportando a una gran masa de datos que se aloja en el mundo infinito de Internet.

Todos estos datos que generamos conforman algo llamado Big Data, un término que refiere a una gran masa de datos que tanto por su tamaño como por su complejidad y rápido crecimiento son muy difíciles de capturar, gestionar y analizar con tecnologías convencionales por lo que se tiene que acudir a aplicaciones no tradicionales.

En términos mas fáciles, estos datos son muy grandes y complejos por lo cual pueden tener un gran tamaño de cientos de gigabytes o hasta terabytes que tienen que accionarse en miles de servidores para ser correctamente accesibles. Pero… ¿por qué las empresas y otras entidades se molestarían en guardar tanta cantidad de datos?

Vamos a explicarlo con la siguiente metáfora: Ponele que a vos te gusta una chica, cuanta más información tengas de ella y mejor la conozcas, más fácil va a ser conquistarla. Algo así pasa en la realidad, donde nosotros somos la chica y el conquistador son las empresas. Por eso es que la Big Data se utiliza principalmente para saber y predecir nuestro comportamiento y, de esa manera, conseguir que compremos algo. ¿Pero cómo consiguen esto?

A través de algoritmos generados por el aprendizaje. Estas tecnologías estudian nuestros comportamientos y los datos que generamos para así encontrar un patrón que se repite. Cuando escribimos mal una palabra en Google y nos aparece el “Quizas quisiste decir…” es porque antes de nosotros muchas personas cometieron el mismo error ortográfico y el algoritmo aprendió que todas las personas que buscaban tal palabra en realidad querían buscar otra palabra.

Así es como las inteligencias artificiales nos empiezan a conocer mejor y así ser capaces de ser más eficaces al momento de recomendarnos cosas o hasta anticipar nuestro comportamiento.

Pero los usos de la Big Data no solo se limitan a mejorar nuestras búsquedas en google o conocernos más como consumidores sino que son parte fundamental para la toma de decisiones de gobiernos ya sean locales o nacionales, con la recolección de datos del comportamiento de ciudadanos pueden llevar a cabo resoluciones más eficaces como por ejemplo programar un semáforo en cierto día  a cierto horario para evitar congestiones en el tráfico o en ámbitos más sofisticados como aumentar el turismo en cierta zona.

También se utiliza en otros campos como en los deportes, en los medios y hasta en los supermercados. Por ejemplo:

Una vez un hombre llamó al gerente de una sucursal de la cadena de supermercados Target en Estados Unidos para reclamar enfurecido que su hija había recibido mails del supermercado con ofertas en pañales y diferentes productos para bebes como sugiriéndole a su hija que tenga un bebe, el enojo de su padre pasa porque es una chica que estaba en secundaria y no debería recibir ese tipo de mails. El gerente se disculpó por el error. Unas semanas después, el padre de la chica llamó de nuevo al gerente ahora para disculparse el, pues su hija estaba embarazada sin que él lo supiera. ¿Cómo consiguen hacer esto?

En este caso se dieron cuenta que cierto comportamiento de mujeres en su primer trimestre de embarazo era repetitivo, construyendo así un algoritmo que fuera capaz de predecir el comportamiento de compra de mujeres en estado de embarazo, como el siguiente ejemplo en el que una chica que compra loción de crema de cacao y bolsos grandes tiene un 87% de probabilidades de estar embarazada.

Y evidentemente así es como, a través de los datos, de estudiar nuestros comportamientos y generar algoritmos, la big data es capaz de predecir el futuro sin siquiera saberlo.

Así es como nace el dataismo, una filosofía que se basa (como su nombre lo indica) en los datos. El dataísmo declara que el universo consiste en flujos de datos y que el valor de cualquier fenómeno o entidad está determinado por su contribución al procesamiento de datos.

Esto quiere decir que todos somos algoritmos. Las máquinas y los seres vivos. Los humanos somos algoritmos orgánicos. Con la información que tenemos, actuamos. Los sentimientos y las emociones son mecanismos bioquímicos que los animales usan para tomar decisiones. Es un cálculo veloz de probabilidades que nos ayuda a sobrevivir. Cuando vemos un tigre, aparece el miedo porque un algoritmo bioquímico calcula que la probabilidad de morir es grande. La química sexual aparece cuando tenemos posibilidades de aparearnos con alguien. Son algoritmos que se han ido perfeccionando a lo largo de cientos de miles de años.

A día de hoy las grandes empresas tecnológicas tienen acceso a muchos de los datos que generamos día a día y saben a la perfección nuestros gustos, hábitos, lugares que frecuentamos, las cosas que compramos y hasta nuestra ideología política. Para este tema recomiendo escuchar el capítulo “Voten antes de que el algoritmo lo haga por ustedes” en donde hablo sobre el escándalo de Cambridge Analytica.

El procesamiento de todos esos datos producirá un retrato extremadamente detallado de nosotros mismos, se supone, nos ayudará en la toma de decisiones y permitirá predecir futuras situaciones con márgenes de error mínimos.

El dataísmo ya está anunciando el futuro que viene, un futuro donde los datos fluirán con total libertad y donde nuestras decisiones las podrán tomar complejos algoritmos que, ojalá no sustituyan al cerebro humano.

Gracias por escucharme.

14 Comments

  1. Thank you for your sharing. I am worried that I lack creative ideas. It is your article that makes me full of hope. Thank you. But, I have a question, can you help me?

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